top of page
Buscar
  • delaespriellasofia5

El dilema de la credibilidad

En medio de la situación intensa de crisis que está viviendo el país, una de las cosas que urge es rodear la institucionalidad. Pero, ¿cómo retornar a una confianza casi inexistente que solo ha venido deteriorándose con el paso de los años?


Estas semanas de estallido social y protestas en el país nos han dejado varias lecciones. Toda Colombia ha sido testigo de un episodio más de dolor, violencia y abusos. Pero también de un grito de inconformidad y resistencia liderado por una generación de hierro. La mal llamada generación de cristal se tomó las calles para sentar las bases de lo que yo creo que es un cambio histórico. Esta, que sin duda ha sido la manifestación más prolongada de las últimas décadas en el país, exige diálogo y concertación; pero el hecho de que las distintas mesas de diálogo que ha sostenido el gobierno nacional hayan terminado inconclusas, demuestra que la ruptura de confianza imposibilita salir de la crisis. Es muy difícil trazar un camino a seguir sin credibilidad. El asunto tiene un trasfondo y va muchos años atrás.



Imagen de: ElTiempo


Así como a quienes estudiamos periodismo nos enseñan que sin credibilidad no somos nada, una democracia sin legitimidad y confianza en sus instituciones tampoco lo es. En el 2020 el barómetro Edelman Trust, una de las mediciones más grandes e importantes del mundo sobre los niveles de confianza en el Gobierno, los medios de comunicación, las empresas y las organizaciones no gubernamentales, reveló que en Colombia solo tres de cada diez ciudadanos creía en el Gobierno. En el estudio de más de 33.000 personas de 28 países distintos, Colombia demostró tener el tercer indicador de confianza más bajo a nivel global, al caer cuatro puntos porcentuales frente a la medición del 2019.


En el 2021, en Colombia el panorama de desconfianza se nubló aún más, teniendo en cuenta que la confianza está en niveles saludables cuando el indicador se sitúa por encima del 60 por ciento. La encuesta reveló que bajamos cinco puntos en el índice de confianza general, pasando del número 53 en el 2020 al 48 en el 2021. Tres de las cuatro instituciones evaluadas disminuyeron sus niveles de confianza en 2021. Los medios de comunicación y las ONG’s decrecieron 9 puntos y las empresas 3 puntos. La institución en la que más desconfían los colombianos continúa siendo el Gobierno. El hecho de que el 72% considere que los líderes gubernamentales tratan de engañar a la población por beneficio propio, demuestra que cada vez hay una ruptura mayor en la relación entre sociedad y Estado.


Pero ojo, el problema en Colombia no se debe únicamente a la llegada de la pandemia o a la deficiente gestión del gobierno actual. Aunque el decaimiento de la confianza estatal desde el 2006 se le atribuya, principalmente, a la corrupción, se trata de un asunto de fondo de muchos años atrás. La histórica desconfianza institucional en el país no es fortuita y está asociada con la ausencia estatal en territorios del país.


En muchas zonas del país, el Estado solo ha hecho presencia a través de sus fuerzas militares. Estos territorios se han convertido en espacios vacíos de autoridad por la escasez de infraestructura pública para garantizar educación, salud y desarrollo, que nos han llevado a ser un país completamente desigual, sin oportunidades y susceptible al fortalecimiento del crimen organizado. El Estado colombiano no ha logrado cumplir con su deber de garantizar y proteger los derechos humanos en todo el territorio nacional. Estas son las verdaderas bases de ese descontento social que hoy percibimos en las calles del país.


Acá entonces es cuando debemos preguntarnos cómo construir confianza y legitimidad cuando hay deudas históricas sin saldar. Cómo dialogar cuando alzar la voz puede costar la vida. Cómo confiar cuando ni siquiera se reconocen los abusos y los crímenes cometidos. Cuando no hay un sentido de justicia. Sí, claro que el diálogo y la concertación deben ser la salida democrática y pacífica de esta crisis pero para que no se siga viendo como frase de cajón, debe haber acciones concretas que reconstruyan la confianza. De lo contrario, la historia no dejará de repetirse.



286 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page